El café, ese objeto de deseo para muchos, es una bebida que admite miles de combinaciones. Los muy cafeteros lo prefieren sólo, espresso y corto, pero a veces nos apetece experimentar y probar nuevos sabores y para eso el café es perfecto. Con el café podemos desde preparar recetas y postres sabrosos como flanes, tartas o helados, hasta combinarlo con multitud de productos y condimentos para que aumente su sabor y su aroma.
En Sueca Expres somos especialistas en cápsulas de café y con nuestras cápsulas de café Caffitaly obtendréis un café sabroso, con cuerpo y con un aroma de lo más intenso y especial. Podéis elegir entre multitud de variedades (más suave, más intenso, más aromático..) y una vez hecho el café llega el momento de jugar con él y combinarlo a vuestro gusto.
La leche es la más lógica de las combinaciones y la que siempre se ha utilizado ya que casa a la perfección con nuestra bebida estrella. Ahora bien, desde hace un tiempo, la tendencia es innovar y utilizar leches de todo tipo: de avena, sin lactosa, de frutos secos, de almendras, de soja… Hay infinitas posibilidades…
También la nata es un excelente acompañante para el café. Podemos simplemente poner un poco como remate de nuestro café o preparar un café frío donde la nata tenga un gran protagonismo y le dé un toque de lo más dulce y de lo más sabroso. Luego añadimos un poco de sirope del sabor que más nos guste y … ‘voilà’… Nuestro frapuccino estará listo y perfecto para tomar.
Los frutos secos son un magnífico acompañamiento para nuestro café… Podemos añadir a nuestro café con leche (mejor si es frío y con algo de nata o batido) pequeños trozos de avellanas o nueces para darle un toque diferente y una textura especial que sorprenda a nuestro paladar. Los frutos secos además aportan a nuestro organismo fuerza y mucha vitalidad por lo que son ideales para combinar con cualquier plato, y como no, con nuestro café.
También la canela es ideal para darle un toque aromático y único a nuestro café así como el chocolate en todas sus vertientes: blanco, negro, con leche, en virutas, a trocitos, líquido o en sirope… El café y el chocolate son buenos compañero y si además les añadimos algo de leche o nata para que aligere su textura, mucho mejor.
Y para los amantes de esta combinación, podéis probar el café con Nutella. Tan sólo tenéis que calentar la Nutella y cuando pierda densidad añadirla al café. El resultado es asombroso y absolutamente delicioso. Si le añadís nata y un poco de sirope o caramelo el placer absoluto está asegurado.
Para los más golosos, el café se puede mezclar con pequeñas nubes de caramelo (una mezcla muy típica en EEUU) lo que le aporta un punto extra dulce y muy sabroso. También podemos añadir a nuestra bebida de café pequeñas virutas de caramelo o un toque de dulce de leche. Son bebidas para los amantes de lo dulce que disfrutan al máximo con este tipo de combinaciones.
Y para cuando llegue el buen tiempo, uno de los acompañamientos más sabrosos para el café es el helado. Os podéis quedar con la mezcla más típica (con helado de vainilla, nata o leche merengada) o innovar y apostar por helados más originales y de sabores diferentes. El resultado será, en todo caso exquisito ya que con la mezcla de texturas se consigue una combinación perfecta.
Ya veis que el café admite muchísimas combinaciones y todas ellas igual de buenas y exquisitas. ¿Con cuál te quedas?
Papá, María y yo hemos leído que en Australia las cafeterías ofrecen a sus clientes lo que llaman Babyccinos.
Son capuccinos para niños y adolescentes. A los niños les encanta imitar a sus padres y hacer lo que ellos hacen. A partir de esta idea, han nacido los babyccinos.
Hay dos tipos de babyccinos, con y sin café:
Capuccino con mini de descafeinado, leche y leche emulsionada, para los adolescentes. 10 g de una tableta de chocolate con leche tienen más cafeína que un descafeinado de 30 ml.
Capuccino solo con leche y leche emulsionada, para los más pequeños.
Gracias a este maravilloso invento, los enamorados del café hemos podido disfrutar de deliciosas infusiones de café a lo largo de la historia.
Comenzaremos la magnífica y fructífera historia de la cafetera por el principio, los inicios de la cafetera en el mundo:
Fue a principios del siglo XIX cuando a un ingenioso farmacéutico francés, llamado Francois Antoine Descroizilles, se le ocurrió la brillante idea de unir dos recipientes de estaño o cobre comunicándolos con una chapa metálica repleta de agujeros a modo de colador. Llenó la parte inferior de agua y café molido y puso su invento al fuego. Tras unos minutos, cuando el agua llegó a ebullición subió al recipiente superior y aquella infusión resultante increíblemente había tomado el olor y el sabor del café. El invento fue bautizado por el farmacéutico con el nombre de “Caféolette” y así fue como se inventó la primera cafetera de la historia.
– Hola Micalet, te envío este correo-e con información de un profesional del mundo del café que es poco conocido. Un saludo. Josep
La calidad de un café, depende en gran parte de la calidad del grano. Hay unos profesionales encargados de evaluar la calidad de un grano de café: El catador de café.
Mil y una formas de combinar el café
El café, ese objeto de deseo para muchos, es una bebida que admite miles de combinaciones. Los muy cafeteros lo prefieren sólo, espresso y corto, pero a veces nos apetece experimentar y probar nuevos sabores y para eso el café es perfecto. Con el café podemos desde preparar recetas y postres sabrosos como flanes, tartas o helados, hasta combinarlo con multitud de productos y condimentos para que aumente su sabor y su aroma.
En Sueca Expres somos especialistas en cápsulas de café y con nuestras cápsulas de café Caffitaly obtendréis un café sabroso, con cuerpo y con un aroma de lo más intenso y especial. Podéis elegir entre multitud de variedades (más suave, más intenso, más aromático..) y una vez hecho el café llega el momento de jugar con él y combinarlo a vuestro gusto.
La leche es la más lógica de las combinaciones y la que siempre se ha utilizado ya que casa a la perfección con nuestra bebida estrella. Ahora bien, desde hace un tiempo, la tendencia es innovar y utilizar leches de todo tipo: de avena, sin lactosa, de frutos secos, de almendras, de soja… Hay infinitas posibilidades…
También la nata es un excelente acompañante para el café. Podemos simplemente poner un poco como remate de nuestro café o preparar un café frío donde la nata tenga un gran protagonismo y le dé un toque de lo más dulce y de lo más sabroso. Luego añadimos un poco de sirope del sabor que más nos guste y … ‘voilà’… Nuestro frapuccino estará listo y perfecto para tomar.
Los frutos secos son un magnífico acompañamiento para nuestro café… Podemos añadir a nuestro café con leche (mejor si es frío y con algo de nata o batido) pequeños trozos de avellanas o nueces para darle un toque diferente y una textura especial que sorprenda a nuestro paladar. Los frutos secos además aportan a nuestro organismo fuerza y mucha vitalidad por lo que son ideales para combinar con cualquier plato, y como no, con nuestro café.
También la canela es ideal para darle un toque aromático y único a nuestro café así como el chocolate en todas sus vertientes: blanco, negro, con leche, en virutas, a trocitos, líquido o en sirope… El café y el chocolate son buenos compañero y si además les añadimos algo de leche o nata para que aligere su textura, mucho mejor.
Y para los amantes de esta combinación, podéis probar el café con Nutella. Tan sólo tenéis que calentar la Nutella y cuando pierda densidad añadirla al café. El resultado es asombroso y absolutamente delicioso. Si le añadís nata y un poco de sirope o caramelo el placer absoluto está asegurado.
Para los más golosos, el café se puede mezclar con pequeñas nubes de caramelo (una mezcla muy típica en EEUU) lo que le aporta un punto extra dulce y muy sabroso. También podemos añadir a nuestra bebida de café pequeñas virutas de caramelo o un toque de dulce de leche. Son bebidas para los amantes de lo dulce que disfrutan al máximo con este tipo de combinaciones.
Y para cuando llegue el buen tiempo, uno de los acompañamientos más sabrosos para el café es el helado. Os podéis quedar con la mezcla más típica (con helado de vainilla, nata o leche merengada) o innovar y apostar por helados más originales y de sabores diferentes. El resultado será, en todo caso exquisito ya que con la mezcla de texturas se consigue una combinación perfecta.
Ya veis que el café admite muchísimas combinaciones y todas ellas igual de buenas y exquisitas. ¿Con cuál te quedas?
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Babyccinos y baristas. Para los clientes más jóvenes
Papá, María y yo hemos leído que en Australia las cafeterías ofrecen a sus clientes lo que llaman Babyccinos.
Son capuccinos para niños y adolescentes. A los niños les encanta imitar a sus padres y hacer lo que ellos hacen. A partir de esta idea, han nacido los babyccinos.
Hay dos tipos de babyccinos, con y sin café:
Capuccino con mini de descafeinado, leche y leche emulsionada, para los adolescentes. 10 g de una tableta de chocolate con leche tienen más cafeína que un descafeinado de 30 ml.
Capuccino solo con leche y leche emulsionada, para los más pequeños.
Café Latte Macchiatto Bayley’s de Sueca Expres Café
Café Latte Macchiatto Bayley’s
Ingredientes:
• 1 cápsula o monodosis (cialda) de café
• 15 ml leche condensada.
• 10 ml Baileys.
• 100 ml leche espumada.
Un maridaje perfecto de cafeínas: café y chocolate
Gracias a este maravilloso invento, los enamorados del café hemos podido disfrutar de deliciosas infusiones de café a lo largo de la historia.
Comenzaremos la magnífica y fructífera historia de la cafetera por el principio, los inicios de la cafetera en el mundo:
Fue a principios del siglo XIX cuando a un ingenioso farmacéutico francés, llamado Francois Antoine Descroizilles, se le ocurrió la brillante idea de unir dos recipientes de estaño o cobre comunicándolos con una chapa metálica repleta de agujeros a modo de colador. Llenó la parte inferior de agua y café molido y puso su invento al fuego. Tras unos minutos, cuando el agua llegó a ebullición subió al recipiente superior y aquella infusión resultante increíblemente había tomado el olor y el sabor del café. El invento fue bautizado por el farmacéutico con el nombre de “Caféolette” y así fue como se inventó la primera cafetera de la historia.
Calidad del café. Catador de café, el gran desconocido
– Hola Micalet, te envío este correo-e con información de un profesional del mundo del café que es poco conocido. Un saludo. Josep
La calidad de un café, depende en gran parte de la calidad del grano. Hay unos profesionales encargados de evaluar la calidad de un grano de café: El catador de café.