Desde el año 575 D.C. hasta nuestros días, la historia del café y sus orígenes resultan apasionantes. Originario de Yemen, su posterior expansión por diferentes partes del mundo, así como sus diferentes maneras de elaboración, conforman una narración muy interesante.
Los orígenes del café se sitúan en Etiopía, antiguamente Abisinia, y más concretamente de la región de Kaffa; de ahí posiblemente tomo su nombre el café.
Leyenda del café
Detrás de toda empresa humana que ha tenido importancia hay una leyenda. La más fuerte y aceptada de las leyendas acerca del descubrimiento del café y la bebida del café es la que hace referencia a un pastor llamado Kaldi alrededor del S. VII. La leyenda dice que Kaldi se dio cuenta del extraño comportamiento de sus cabras después de que habían comido la fruta y las hojas de cierto arbusto. Las cabras estaban saltando alrededor muy excitadas y llenas de energía. El arbusto del que Kaldi pensó que sus cabras habían comido las frutas tenía como frutas parecidas a las cerezas. Entonces Kaldi decidió probar las hojas del arbusto y un rato después se sintió lleno de energía.
Kaldi después llevó algunos frutos y ramas de ese arbusto a un monasterio. Allí le contó al Abad la historia de las cabras y de cómo se había sentido después de haber comido las hojas. El Abad decidió cocinar las ramas y las cerezas; el resultado fue una bebida muy amarga que él tiró de inmediato al fuego. Cuando las cerezas cayeron en las brasas empezaron a hervir, las arvejas verdes que tenían en su interior produjeron un delicioso aroma que hicieron que el Abad pensara en hacer una bebida basada en el café tostado, y es así como la bebida del café nace.
La expansión del “Cafeto”
La nueva bebida adquirió gran popularidad y se fue extendiendo por todos los monasterios. Más adelante, el Cafeto (que así se llama el árbol que produce el café) fue llevado a Arabia, convirtiéndose en una de las bebidas más populares entre los peregrinos que se dirigían a la Meca.
Su popularidad llegaría tras la introducción de éste en Arabia, donde Yemen se convertiría en un importante centro de cultivo y distribución por todo el mundo musulmán; y al que por sus efectos dice la leyenda que Mahoma le dio el nombre de qahwa (قهوة), que significa excitante, energético, vigorizador. Precisamente sobre sus alteraciones en el organismo humano hizo que los imanes ortodoxos de La Meca (1511) y El Cairo (1532) se planteasen si las determinadas características se ajustaban a los parámetros del Corán, el cual prohíbe todo tipo de intoxicación. Sus conclusiones llevaron al emir Khair Bey a prohibirlo, pero las revueltas surgidas tras el cierre de las cafeterías hizo que las autoridades derogasen el edicto.
Como ejemplo curioso decir que existía una ley turca que permitía el divorcio de una mujer si su marido no le proporcionaba una dosis diaria de café. Por aquella época, el café se había extendido por Persia, Egipto, África Septentrional y Turquía, donde en 1475 abriría sus puertas en Estambul Kiwa Han, la primera cafetería del mundo.
La primera mención que se tuvo en Europa del café aparece en un libro publicado en 1583 por el botánico y médico alemán Léonard Rauwolf, quien acababa de volver de un largo viaje por Oriente Medio.
“Una bebida tan negra como la tinta, útil contra numerosos males, en particular los males de estómago. Sus consumidores lo toman por la mañana, con toda franqueza, en una copa de porcelana que pasa de uno a otro y de la que cada uno toma un vaso lleno. Está formada por agua y el fruto de un arbusto llamado bunnu.“
Desde hace ya un tiempo, las catas de café se han convertido en una actividad de lo más instructiva y placentera, tanto para los no iniciados como para los conocedores y verdaderos amantes del café.
Los amantes del buen café aprecian mucho su sabor, su gusto, sus aromas, su consistencia… Sin embargo hay algunos consejos que podéis seguir si queréis mejorar el sabor de vuestro café. ¡Tomad nota y aportad un extra de sabor a vuestra bebida preferida!
Una infusión de café verde sin tostar sería difícil de beber. De ahí la importancia de la delicada operación del tueste del café con la que el café nos desvela su magia.
Durante el proceso, el café modificará su aspecto: cambiará su color, aumentará su tamaño y se volverá mucho más quebradizo, además no sólo aumentarán las sustancias grasas, también disminuirán los azúcares dando lugar a más de 600 compuestos aromáticos, hasta ese momento inapreciables.
Hoy en día, la cultura de tomar y disfrutar de un buen café está absolutamente globalizada. Es una de las bebidas más consumidas del mundo, pero no por ello hay estándares establecidos a la hora de prepararlo y disfrutarlo.
Como ya hemos comentado en anteriores post, el café como bebida habitual y cultural surge en Europa en el S. XVIII y desde aquí comenzó a expandirse hacia el resto del mundo, a pesar de que en países de Oriente Medio ya tenían la costumbre de tomar café desde mucho antes.
Orígenes del café I: historias y leyendas
Desde el año 575 D.C. hasta nuestros días, la historia del café y sus orígenes resultan apasionantes. Originario de Yemen, su posterior expansión por diferentes partes del mundo, así como sus diferentes maneras de elaboración, conforman una narración muy interesante.
Los orígenes del café se sitúan en Etiopía, antiguamente Abisinia, y más concretamente de la región de Kaffa; de ahí posiblemente tomo su nombre el café.
Leyenda del café
Detrás de toda empresa humana que ha tenido importancia hay una leyenda. La más fuerte y aceptada de las leyendas acerca del descubrimiento del café y la bebida del café es la que hace referencia a un pastor llamado Kaldi alrededor del S. VII. La leyenda dice que Kaldi se dio cuenta del extraño comportamiento de sus cabras después de que habían comido la fruta y las hojas de cierto arbusto. Las cabras estaban saltando alrededor muy excitadas y llenas de energía. El arbusto del que Kaldi pensó que sus cabras habían comido las frutas tenía como frutas parecidas a las cerezas. Entonces Kaldi decidió probar las hojas del arbusto y un rato después se sintió lleno de energía.
Kaldi después llevó algunos frutos y ramas de ese arbusto a un monasterio. Allí le contó al Abad la historia de las cabras y de cómo se había sentido después de haber comido las hojas. El Abad decidió cocinar las ramas y las cerezas; el resultado fue una bebida muy amarga que él tiró de inmediato al fuego. Cuando las cerezas cayeron en las brasas empezaron a hervir, las arvejas verdes que tenían en su interior produjeron un delicioso aroma que hicieron que el Abad pensara en hacer una bebida basada en el café tostado, y es así como la bebida del café nace.
La expansión del “Cafeto”
La nueva bebida adquirió gran popularidad y se fue extendiendo por todos los monasterios. Más adelante, el Cafeto (que así se llama el árbol que produce el café) fue llevado a Arabia, convirtiéndose en una de las bebidas más populares entre los peregrinos que se dirigían a la Meca.
Su popularidad llegaría tras la introducción de éste en Arabia, donde Yemen se convertiría en un importante centro de cultivo y distribución por todo el mundo musulmán; y al que por sus efectos dice la leyenda que Mahoma le dio el nombre de qahwa (قهوة), que significa excitante, energético, vigorizador. Precisamente sobre sus alteraciones en el organismo humano hizo que los imanes ortodoxos de La Meca (1511) y El Cairo (1532) se planteasen si las determinadas características se ajustaban a los parámetros del Corán, el cual prohíbe todo tipo de intoxicación. Sus conclusiones llevaron al emir Khair Bey a prohibirlo, pero las revueltas surgidas tras el cierre de las cafeterías hizo que las autoridades derogasen el edicto.
Como ejemplo curioso decir que existía una ley turca que permitía el divorcio de una mujer si su marido no le proporcionaba una dosis diaria de café. Por aquella época, el café se había extendido por Persia, Egipto, África Septentrional y Turquía, donde en 1475 abriría sus puertas en Estambul Kiwa Han, la primera cafetería del mundo.
La primera mención que se tuvo en Europa del café aparece en un libro publicado en 1583 por el botánico y médico alemán Léonard Rauwolf, quien acababa de volver de un largo viaje por Oriente Medio.
“Una bebida tan negra como la tinta, útil contra numerosos males, en particular los males de estómago. Sus consumidores lo toman por la mañana, con toda franqueza, en una copa de porcelana que pasa de uno a otro y de la que cada uno toma un vaso lleno. Está formada por agua y el fruto de un arbusto llamado bunnu.“
CONTINUARÁ…
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Desde hace ya un tiempo, las catas de café se han convertido en una actividad de lo más instructiva y placentera, tanto para los no iniciados como para los conocedores y verdaderos amantes del café.
Tips para mejorar el sabor de tu café
Los amantes del buen café aprecian mucho su sabor, su gusto, sus aromas, su consistencia… Sin embargo hay algunos consejos que podéis seguir si queréis mejorar el sabor de vuestro café. ¡Tomad nota y aportad un extra de sabor a vuestra bebida preferida!
El Tueste del café y el resurgir de los aromas
Una infusión de café verde sin tostar sería difícil de beber. De ahí la importancia de la delicada operación del tueste del café con la que el café nos desvela su magia.
Durante el proceso, el café modificará su aspecto: cambiará su color, aumentará su tamaño y se volverá mucho más quebradizo, además no sólo aumentarán las sustancias grasas, también disminuirán los azúcares dando lugar a más de 600 compuestos aromáticos, hasta ese momento inapreciables.
Café: cultura y costumbres alrededor del mundo
Hoy en día, la cultura de tomar y disfrutar de un buen café está absolutamente globalizada. Es una de las bebidas más consumidas del mundo, pero no por ello hay estándares establecidos a la hora de prepararlo y disfrutarlo.
Como ya hemos comentado en anteriores post, el café como bebida habitual y cultural surge en Europa en el S. XVIII y desde aquí comenzó a expandirse hacia el resto del mundo, a pesar de que en países de Oriente Medio ya tenían la costumbre de tomar café desde mucho antes.